jueves, 31 de diciembre de 2009

Una nueva vida

Es poco frecuente poder ver que siempre tenemos oportunidad de cambiar las cosas. Esto solo se hace evidente en épocas como esta. Al decir que el próximo año iniciaremos esa gran empresa que tanto nos quita el sueño, decimos en realidad que a partir de ese año, trataremos de cambiar nuestra vida y hacer las cosas que siempre quisimos. Pero eso es una ilusión. Nunca llega ese día nuevo. Es que en realidad si la ejecución de las tareas que nos acerquen a nuestros ideales espera hasta que llegue el año nuevo, significa que esperara siempre a todos los años nuevos venideros. Si realmente va a haber algún cambio en nuestras vidas simplemente es ahora, nunca mañana. Ahora, sea el día que sea; ahora, sea el minuto que sea, sea la fecha que fuere, en realidad sin importar nada.

El cambio simplemente sucede.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Una oportunidad de descubrir el significado de la vida

A veces, mientras divago y camino simultáneamente, me encuentro ante las sensaciones mas inverosímiles de mi vida. Hoy mientras vagabundeaba por las calles llenas de gente en Cusco, después de haber probado una chocolatada; para mi el único símbolo vivo de la navidad; y de haber comprado la cuerda 4 de mi guitarra magullada, sentí la imperiosa de necesidad de ir a las viejas librerías en las que suelo husmear de cuando en cuando. Era como escuchar el llamado de algo que esta fuera de toda comprensión y lógica. Y mientras me dirigía a esos lugares, tenia la sensación de que esta podría ser la oportunidad para descubrir algo en esa librería que me enseñara algo acerca de la vida. Tal vez su significado, que ya sería bastante. Tras un rato de observar libros y preguntar precios, un libro viejísimo puesto en horizontal, debajo de muchos otros librillos de bolsillo que no compro jamas, llamó poderosamente mi atención. Era como si me dijera "aquí estoy, viniste por mi, llévame". Tras un esfuerzo para leer su titulo, lo saqué y empecé a ojearlo. No me pareció espectacular, pero algo en él me daba la sensación de que sus hojas viejas y rotas, su tapa dura y carcomida por el uso y los años me podrían mostrar algo que no conozco aún. Ademas un libro viejo siempre es mejor que uno nuevo, ahí es donde radica su encanto.

Acabo de leer sus primeros dos capítulos, y ya estoy inserto en medio del lúgubre y misterioso pueblo del que habla, rodeado de esos místicos y extraños personajes que en él habitan, fascinado y ansioso por lo que vendrá. Definitivamente sigo siendo un inefable e incorregible buscador de tesoros.

viernes, 25 de diciembre de 2009

El papá mas feliz del mundo

La temperatura esta por los 33º. El río está cargado y ha inundado los muelles del puerto. Ha sido un atardecer espectacular. La lluvia ha cesado. El arcoiris formado minutos antes sigue desvaneciéndose. La ciudad está un poco congestionada. Los motocars van y vienen. La gente realiza sus actividades cotidianas con precisión de relojería suiza. Algunos charcos formados por la lluvia se evaporan lentamente. En la plaza un grupo de gente sigue el libreto de su vida sin conciencia de ello. Una pareja sentada discute una vez más, debido a los malos entendidos que el lenguaje castellano incluye en su uso. Un vendedor de globos preocupado por la bajas ventas y por las festividades que se avecinan, se prepara para embestir a un potencial cliente pensando en los regalos que podría comprar a sus dos menores hijos si logra esta y muchas otras ventas mas. En la esquina, señora que vende refrescos alista sus cosas pues ha terminado su día de trabajo. Tiene que llegar a su casa a preparar la cena para su hija que regresa del instituto. Orgullosa de que a su única hija le está yendo tan bien en sus estudios se esfuerza diariamente para que no le falta nada. Por eso hoy ha traído 5 baldes de refresco dos más que lo acostumbrado y lo ha vendido todo. Muy sonriente piensa, mientras termina de secar los últimos vasos, que el dinero extra que acaba de ganar y que ganará en los próximos días le servirá para comprarle los libros que tanto necesita su hija. Ha pasado un año de sus estudios y está en el segundo lugar de toda su promoción. No puede dejar que nada interrumpa sus estudios. “Ella tiene que llegar a ser lo que yo nunca pude porque nadie me ayudaba”. Más allá, un niño con su caja de marcianos maquina en su mente la excusa que le dirá a su mamá por no llevar el dinero de la venta del día. El se entretuvo toda la tarde con sus amigos y se fueron de excursión a las afueras del pueblo. Y justo cuando el calor arreciaba y al ver que no vendería nada en ese lugar decidió invitar a sus colegas de travesuras, todos sus marcianos y aliviar así en algo las penurias del sofocante calor. Ahora ya de regreso a su casa, recién ve la verdadera dimensión de las consecuencias de su espíritu solidario. Acaba de avizorar en su mente todo el esfuerzo que le puso su madre para hacer esos marcianos que debieron venderse. Un inmenso sentimiento de culpa y algo de rabia contra sí mismo crecen en su interior. A su corta edad, viene experimentando todo el arrepentimiento que pudiera sentir un criminal después de cometer un delito. Por otro lado de la plaza, en una banca está sentado alguien que en este momento no tiene conciencia de sí mismo. Divaga acerca de lo que cenará más tarde, o acerca de los problemas mecánicos de su moto. Extraña su casa, su gente, pero el trabajo lo llevado por ahí, tan lejos. Pero no quiere preocuparse, tiene que concentrarse en su trabajo. Tal vez cuando regrese llevará a su familia a cenar a un lujoso restaurante, para demostrarles lo bien que le está yendo y a manera de agradecimiento por tantos años de educación, compañía y amor.

En la plaza, en medio de tantas vidas, en medio de tantas historias, una niñita corre sonriendo, pues su papá la está persiguiendo y no quiere dejarse atrapar, pero cuando siente las manos de su padre entre sus brazos se deja caer porque sabe que él la levantará por los aires para de nuevo ponerla en el piso, y para que de nuevo empiece la carrera. Todo esto mientras ella se ríe a carcajadas. Ella está feliz porque no sucede muy seguido que alguien juegue tan dedicadamente con ella. Esta feliz porque ha estado con él todo el día, y todo el día lo han dedicado solo a pasear y jugar. En el río, en el hotel, por las calles y ahora en la plaza. Está feliz porque ahora tiene un globo nuevo todos los días. Ella no se preocupa de nada, pues piensa que ahora serán así todos los días y por eso también está feliz. Piensa que mañana también jugará y paseará todo el día con él. ¡…Uuupa..! de nuevo por los aires, y de nuevo la persecución. Ella no quisiera que este día acabe, pues la ha pasado de maravilla como los anteriores. Atrás de ella corre el padre, moderando su velocidad para seguirle el ritmo, pendiente de todos sus movimientos, pendiente de todos sus pasos, la levanta y de nuevo al piso, y de nuevo a correr. Esta feliz porque está jugando con su hija. Esa niñita tan traviesa e incansable que quiere hacer de todo. De lejos, dan la apariencia de dos locos corriendo por toda la plaza, en medio de la gente, riendo y gritando sin que nada mas les importe. Él la observa con mucho detenimiento como queriendo que su imagen quede grabada en su mente. Oye con cuidado las carcajadas que da, los gritos de alegría que da cuando es alcanzada y levantada por los aires. Esta atento a todos sus gestos. Tiene los ojos llenos de lágrimas, pues es la última noche con su hija a la que ve después de tantos meses. Estos 3 días con ella han sido los más hermosos de su vida. En la plaza de esa ciudad tan lejana de todo, en medio de tantas vidas, en medio de tantas historias, está el padre más feliz del mundo.

jueves, 24 de diciembre de 2009

La mano de las ventas

Se dice en Cusco que antes existían tradiciones un poco macabras. Escuche una de ellas en una reunión con mis tios, de los que no se puede saber cuando bromean o cuando lo dicen en serio. Pues uno de ellos contaba acerca de una chicheria que para asegurar sus ventas tenia al fondo de la vasija que guardaba la chicha una mano humana. Tiempo después se descubrió el hecho y fue muy sonado aqui, en Cusco. Ahora según lo que he averiguado con algún antropólogo se sigue practicando esta maniobra pero ya no con manos humanas, sino con manos plásticas.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El mejor queso del mundo

Victor tiene ya 75 años de edad, vive en un pueblo casi olvidado en medio de un mapa que nadie vé. Payajana se ubica en algún lugar de Paurcartambo, tal vez en medio de la nada. Últimamente ha tenido dolores de próstata. El doctor ya le dijo que deje de beber su aguardiente, que es su licor favorito tanto por el precio como por la costumbre. Pero la fiesta de su pueblo fue hace sólo algunos días. El no se pudo resistir. Ahora esta pagando el precio de su desacato, un intenso dolor le aqueja. El pueblo más cercano esta a solo 1 hora de caminata. Para su buena suerte hay un puesto de salud en él. A pesar del dolor se enrumba hacia la búsqueda de su paz. En el puesto de salud le dicen que no lo pueden atender porque él pertenece a otro distrito, peor aún a otra provincia, en fin que no; su jurisdicción no corresponde ser atendido por ellos. A regañadientes y recordándose de la madre de los que lo rechazaron regresa a su pueblo. El puesto de salud mas cercano de su distrito esta en un pueblo a tres horas de camino. No puede creer lo ridículo que se vuelven los límites y la demarcación a veces. Pero el dolor lo empuja hacia la búsqueda de una solución. La única alternativa esta a la vista y no puede obviarla. Si tan solo viniera algún carro por esta carreterucha empolvada tendría un alivio, pero no. Nuevamente se encamina hacia la búsqueda de su felicidad. Le ponen una inyección que logra calmarle un poco el dolor. Felicidad. De regreso a su querida Payajana, siente que el dolor va cediendo. Al día siguiente dispuesto ya para hacer sus tareas cotidianas, maldición, regresa el dolor. No puede creerlo. Este ha venido mas intenso y él no está ya en condiciones de aguantar esta tortura. Maldita sea!

Tras una noche interminable amanece y aparece una luz de esperanza para Victor. El primer carro en un par de semanas ha llegado a su pueblo y siente que la paz se acerca. Les pedirá, les rogará, les suplicará si es necesario que lo lleven a Ocongate, el distrito de la otra provincia. Ahí no se hacen problemas sobre el origen de los pacientes y atienden a todos de buena gana. Lo importante es aliviar las penas de los sufridos pacientes. En el camino pasamos por unas construcciones de piedra ya abandonadas, restos de una antigua gloria, restos de una antigua alegría. “La hacienda de Otto de Bari preparaba el mejor queso del mundo lastima que murió sin dejar la receta a nadie, ni siquiera a sus propios hijos. Esos quesos eran famosos en todo el Cusco. A veces pienso que la vida con las antiguas haciendas era mejor".


Después de casi tres horas de travesía sobre una carretera en un pésimo estado, Ccarhuayo está a la vista, desde ahí no tendrá problemas en llegar a Ocongate. La agradable conversación le hizo olvidar el dolor al menos durante el viaje. Agradecido desde lo más profundo de su dolor, se despide de sus benefactores con un fuerte apretón de manos y palabras cariñosas de despedida que solo un hombre del campo puede decir. Gracias papá.


















Como un gesto de agradecimiento Victor accedió a posar para nuestra cámara en la plaza de Ccarhuayo.

Radiohead is still on my life....

Febrero de 1998, Surco. Una academia preuniversitaria como tantas otras, en el colegio Los Precursores. Trabajaba repartiendo balones de gas en una tiendecita de San Roque. Me metí como quien dice "trata de hacer algo útil con su vida". Conocí muchas personas ahí. A todas les he perdido el rastro hasta ahora. Era la época de los cassettes, uno de esos conocidos me prestó uno. Creo que era uno de Grandes Éxitos. Yo tenía un walkman rojo, uno que compre en mesa redonda por 15 soles, nuevo claro; y que luego mi hermano vendió por 20 soles después de un año de usado. También tenía un equipo Aiwa, que dicho sea de paso aún lo tengo. Creo que fue en ese equipo, en donde puse el cassette. Las melodías contenidas inundaron mi cuarto. Creep estaba ahí, entrando en mi casa, entrando en mi vida. No pude desprenderme de aquella melancólica y rabiosa melodía. Guitarras ruidosas y una voz que se lamentaba y reclamaba ocupaban mi mente. En esa época era mas sensible a la música, creo yo.

Fue ese mismo verano, en el que radio Miraflores hizo su ranking de verano. Ávido de nuevas canciones escuchaba con singular atención. Karma Police era una de las seleccionadas. Miercoles..! que música es esta? tan triste y con tanta energía al mismo tiempo? Tan calmada y sosegada a la vez. O tal vez debiera preguntar porque mi alma las recibía con tanta complacencia? Sin saber ese idioma, sin entender la letra, tenia la sensación que la música hablaba de mi vida, atormentada y caótica como hasta ahora. Y como hasta ahora podia gritarla desfogando mis penas o mis esperanzas... for a minute there i lost myself. El punto que inclinó la balanza fue cuando escuche también en la radio, No Surprises. Estaba decidido, tenia que conseguir el álbum de aquella banda. No fue fácil.


El primer CD que me compré fué el Big Ones de Aerosmith, me costo 40 lucas en polvos rosados, ese que esta al inicio de la vía expresa. Era la primera vez que invertía tanto en música. Fue ese mismo verano en que empecé a vivir. Si hubiera esperado un poco mas y tal vez hubiera sido Ok Computer. Pero no. Conseguí un cassette de Ok Computer prestado, en donde estaba Creep. Ese fue el inicio de un romance eterno entre mi alma sedienta de paz y la musica de Radiohead que me prodigaba esa paz. No sin razón Ok Computer fue declarado el mejor álbum del universo. Realmente es un joya musical, una total exqusitez para los oidos, y como no; también para el alma.

Fue ese mismo verano en que adquirí la que es hasta ahora mi única guitarra. Fue ese mismo verano en que empecé a rasgear sus cuerdas hasta que saliera algo conocido, o desconocido tal vez. Fue ese mismo verano en que escribí mi primera canción para alguien a quien también perdí el rastro. Ese mismo verano en que ingresé a San Marcos y que conocí a tanta gente entrañable en mi vida. Tal vez fue por eso que le otorgué el titulo de "el mejor año de mi vida". Titulo que perdió años después.

Así entró Radiohead a mi vida, y así sigue hasta hoy, tal vez igual o mas vigente que nunca. A pesar de sus experimentos, a pesar del nuevo camino que recorre; al igual que yo. Rain down, come on rain down on me, from a great height, from a great height.......God loves his childrens...!

jueves, 3 de diciembre de 2009

Un año mas, un año menos

Falta aún muchos días pero ya quiero que acabe... tratare de cerrar los ojos y abrirlos en el 2010...
tu imagen aún ronda en mi cabeza.... y la esperanza entro nuevamente en mi vocabulario.....
se acaba un año e inicia otro, que empiece de nuevo la vida......