Una navidad más, una navidad menos. Si tan solo tuviera la certeza de la alegría, lo disfrutaría un poco mas. Ni tu, ni tu, nadie existe. Tu por aquí y tu por allá y en ambos casos la distancia es enorme. Yo no tengo culpa de extrañarme, el que antes fuí, tal vez deba regresar. No recuerdo esto, pero sé que lo viví. Alguna vez fuí, y ser fue lo mas hermoso que tuve. Entiendo que a veces que soy inentendible, pero eso no es relevante.
La distancia, a veces amiga, otras enemiga, se va convirtiendo en mi habitual compañera, no es que la desprecie, tampoco que la extrañe, pero la soledad no me permitirá otra compañera. La ausencia de tu falta me llena el espacio que rebosa de tu presencia. Después de todo hay tanto que rebosar.