lunes, 22 de diciembre de 2008

Sobre el séptimo arte

Acabo de ver Kung fu panda por segunda vez (de manera consecutiva) y quede muy satisfecho. Claro que al terminar de verla por primera vez estaba más que satisfecho, me quede con la sensación de que era muy poco y que debería de haber mas. Y es que la película dura muy poco, algo más de 1 hora con 20 minutos. Y te deja con la miel en los labios (y por eso la vi de nuevo). Uno quiere seguir viendo mas; no sé, por qué no profundizaron un poco más en la historia de cada uno de los 5 furiosos?, o porque no le dejaron decir alguna línea a Jackie Chan (mono)?, o por qué la tortuga no duró un poquito más? Realmente esa tortuga era sabia y cada cosa que decía era la savia de la sabiduría, esa cosa del control, o de las aguas calmadas o lo de la fe y de que los accidentes no pasan encierran mucha sabiduría. Una excelente película que me llevó a reflexionar lo siguiente.

Desde cuándo y cómo nace mi gusto por este hermoso arte? Fue en la universidad que empecé ir al cine de manera más frecuente. Lo cierto fue que a partir de la universidad tomé conciencia del arte que encierran las películas. Pero como así? después de mucho pensar y buscar en los recónditos y oscuros pasajes de mi maltrecha y frecuentemente reseteable memoria aparecen algunas imágenes de “Furia de Titanes”, la historia de Perseo y en general toda la mitología griega desde ese momento son uno de mis grandes hobbies (y también lo que me llevó a interesarme en la filosofía). También; y como no, recuerdo miles imágenes de miles de películas sobre kung fu que veía con mi viejo. Luego la primera película que vi en el cine (con uso de razón): La Máscara. Pero ninguna de esas me hizo tomar conciencia sobre la belleza de una película.

Creo que fue la Vida es Bella la que me enseño a apreciar este arte. Y que se consolidó con “Tres Colores: Azul, Blanco y Rojo” la que terminó de zambullirme completamente en este sano vicio. Desde ese momento y sin darme mucha cuenta me convertí en un cazador de películas, al punto que nunca vería una película de esas que cuestan 2 soles y encima que vienen 3. Bueno ya lo hice y es decepcionante por eso no lo volvería a hacer. Tanto la imagen como el sonido de una película se deben apreciar en su verdadera dimensión, o sea con calidad de un original. Y no me importa si tengo que esperar un año para una película con tal que cumpla esos requisitos. Bueno al fin y al cabo lo hice con los Simpsons, y ahora con este Kung fu Panda y con todas las buenas películas que no veo pero que espero con paciencia.

Claro que lo anterior no se debe a un excesivo sentido del ahorro, claro que no, gasto mucho en películas y series (casi como en libros) más que en cualquier otra cosa. Tampoco se debe a las innumerables crisis económicas de categoría mundial que he sufrido en mi vida, no. Simplemente que el destino me jugó la graciosa casualidad de ubicarme siempre en ciudades que carecían de un cine (o de uno decente). Por eso viajé 3 horas de Moquega a Arequipa para no perderme el estreno de “Transformers”, aunque al final salí medio decepcionado, pero esas cosas son las que uno hace por el séptimo arte.

Milagros inesperados, La delgada línea roja, Jerry Mcguire, Akira, El efecto mariposa, Inteligencia artificial, Una mente brillante, Vanilla Sky, Las locuras del emperador, Días de Santiago, Vivir, el viaje de Shihiro, La ciencia de los sueños, Corazón del Ángel, Erase una vez en el oeste, Betty Blue, todas o cualquiera de Almodovar o Hitchcock, y muchas películas de las que no recuerdo su nombre pero que perduran en mi son las que puedo mencionar como dignas de ser vistas y por supuesto de disfrutarlas (las he tratado de ordenar según el orden en yo las vi).

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