Escribir es tal vez una de las actividades creativas que configuran más conflictos que cualquier otra cosa en la vida. A menos que escribamos sobre alguna ficción.En cambio si lo que queremos es relatar algo de nuestra vida acabaremos inevitablemente incluyendo con permiso o sin él a otras personas que están en ella o que alguna vez lo estuvieron. Cuando uno escribe no puede ser fiel con nadie, solo con uno mismo. A menos que como ya dije sea para escribir alguna novela de ficción.
Este es una de los conflictos existenciales que se le presentan al escritor. Inevitablemente las personas tienden a tomar un bando, o están en contra o a favor, o les parece bien o se molestan irremediablemente por ventilar cuestiones tan intimas como solo una persona que estuvo presente en su consumación podría hacerlo. Es un tiro de moneda que dará cara o sello. Jamas podrá caer "de pie".
Es el destino de todo escritor, y él no puede hacer nada para evitarlo. El ser escritor no se elige, como escogemos ser cheff o ser cosmetologo, se és o no se és.
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