Me mude a Surco o San Juan de Miraflores, aun ahora no sé a que distrito pertenezco, menudos problemas de la demarcacion territorial. Estudié la primaria en Pedro Thomas Drinot cerca a las galerias Wilson. Cuando salía me iba a ver los juegos de ajedrez de la Plaza Francia, donde estaba o esta la libreria Studium. Para regresar a mi casa tomaba la 193 Santa Luzmila, cuyo paradero final estaba cerca a mi casa por los Precursores. Una vez queriendo cambiar de ruta me perdi. Tome un carro que decia los Precursores y me llevó por el aeropuerto. Me cambié de colegio al Jose Jimenez Borja, cerca de donde antes era la embajada de USA. A la salida me iba caminando hasta el parque a lado del Palacio de Justicia donde trabajaba mi viejo. A veces me quedaba jugando en las escaleras electricas del Centro Cívico, donde hoy mismo esta el nuevo Oeschle. En semana santa visitabamos las 7 iglesias del Centro de Lima.
No pude mudarme mas. Estudié la secundaria en San Roque, iba al que era el bosque cerca del puente Alipio Ponce a recoger hojas para el curso de ciencias naturales. Inventamos el sandboarding alguna de las mañanas en que nos ibamos al cerro Sedapal, a veces podiamos ver gratis las carreras de motos. Antes de eso caminaba por los viñedos de esa zona, pudiendo comer todos los higos que quisiera porque crecian al pie del camino, y si metias un poco más la mano podias coger alguna manzana o tal vez un racimo de uvas. Mi vieja que vendia picarones me mandaba a traer todas las hojas de higo que se le antojaban para hacer su miel, sospecho que de ahi nació su fama de picaronera.... Habia una laguna, no sé, tal vez estoy delirando. Me iba con un amigo por las abandonadas casas de la PIP a practicar todas las patadas voladoras de Van Damme. A veces regresabamos con moretones en la cara.
Mi primer trabajo fue en el mercado Santa Rosa de Surquillo, los cazatalentos me llevaron luego a un restaurante de la Av. Fauccett en San Miguel, ahí conocí la verdadera comida criolla. En los veranos Punta Hermosa, Punta Negra o San Bartolo eran nuestros lugares favoritos, no existía Asia, al menos no como ahora. Alguna vez perdimos un balde de agua de manzana por enterrarla en las orillas del mar. Regresaba a mi casa con un balde lleno de muymuys, claro que nunca probe esas famosas sopas. Trabajé luego en las afueras del palacio de Justicia, luego me mude a la Victoria, cerca del parque Manco Capac en un lubricentro, que luego me llevo a Miraflores por la av. Ejercito, aquí fue mi primera borrachera, ni sé como llegue a mi casa.
Ingresé a San Marcos, en Pueblo Libre? tenia que tomar los carros que venia de Lurin, si, los marrones, en donde me peleé 5 años con los cobradores por el medio pasaje que no entiendo porque se llama asi si no es la mitad del pasaje adulto, solo es 20 centimos menos. Por eso las peleas. Trabajé un verano en el mercado de la Parada, en La Victoria, cargaba de todo y distribuiamos productos por todo Lima. El siguiente año trabajé de amanecida en una imprenta en Chorrillos, eso si fue feo. Tambien fui repartidor de sobres en San Isidro, Lince y Miraflores, o en donde sea que me mandaran. Alguna vez vendí biblias en iglesias del Callao o Santa Anita.
Mi primera explotacion laboral fue en Comas, pasando donde ahora es el Plaza Lima Norte, hicimos un bonito estudio de la cuenca del río Chillon, nunca me pagaron, tampoco habian dicho que lo harian. Mi primer levantamiento topografico lo hice en Puente Piedra. El segundo fue en la Molina, de un lado del cerro casas con piscinas y del otro lado casa de esteras. El tercero fue en Ventanilla, en la ciudad Pachacutec. Hice Catastro en San Juan de Miraflores y en algun lugar de San Martin de Porres. Fui a 5 Esquinas y Caja de Agua por algun curso.
Pasé algunas noches en la plaza de armas en una banca. Fui recurrentemente a La Hoyada de Pamplona en alguna epoca. Fuí muchas veces a San Martin por algun sentimiento, y a otros sitios mas. Fuí a San Juan de Lurigancho para despedirme. A veces caminaba desde la universidad hasta la av. Alfonso Ugarte. Estudié filosofía en la av Javier Prado. En el Hueco de la av. Abancay conocí a los Beatles. Compraba figuritas para mis albumes en Navarrete cerca de ahí. Descubrí el significado de la vida en algún tercer piso de Lima. Conocí la bajeza humana en La Victoria, aprendí a ser humano ahí mismo. Mis oidos conocieron la música en Villa el Salvador, pero la música me descubrió a mi en Surco.
No sé que pueda hacerme mas limeño que vivir en Lima........... tal vez trabajar en provincias......
