domingo, 24 de enero de 2010

A Lima en su día

Nací en Villa Maria del Triunfo. Pero la imagen mas antigua que tengo en mi cabeza es de alguna de las infinitas manzanas de Villa el Salvador, cerca a la ruta A. Nos mudamos mas abajo de la ruta C, en la recta del policlinico, pasando el paradero de Chifa Taypa, que estaba cerca de la Chancheria. Alguna vez fui caminando desde esa mi casa hasta la la playa, cruzamos no sé cuantos cerros y llegue cerca a la refineria de Conchan. Estudiaba el jardin en Lima Cercado, cerca al Palacio de Justicia, en un jardin que hasta ahora lo veo funcionar, por donde antes eran los paraderos de los Icaros linea 5. Pero para regresar yo tomaba la linea 3. Como la ruta C aún no estaba terminada en esa epoca, caminaba todos los días desde mi casa hasta la el paradero Policlinico de la ruta B, en el camino vi enormes arboles de paltas que ofrecian sus frutos solo para gigantes. Tomaba con mi viejo los colectivos para Lima, esos que se llenaban en 5 segundos asi que tenias que subir muy rapido o ir colgado de la puerta.

Me mude a Surco o San Juan de Miraflores, aun ahora no sé a que distrito pertenezco, menudos problemas de la demarcacion territorial. Estudié la primaria en Pedro Thomas Drinot cerca a las galerias Wilson. Cuando salía me iba a ver los juegos de ajedrez de la Plaza Francia, donde estaba o esta la libreria Studium. Para regresar a mi casa tomaba la 193 Santa Luzmila, cuyo paradero final estaba cerca a mi casa por los Precursores. Una vez queriendo cambiar de ruta me perdi. Tome un carro que decia los Precursores y me llevó por el aeropuerto. Me cambié de colegio al Jose Jimenez Borja, cerca de donde antes era la embajada de USA. A la salida me iba caminando hasta el parque a lado del Palacio de Justicia donde trabajaba mi viejo. A veces me quedaba jugando en las escaleras electricas del Centro Cívico, donde hoy mismo esta el nuevo Oeschle. En semana santa visitabamos las 7 iglesias del Centro de Lima.

No pude mudarme mas. Estudié la secundaria en San Roque, iba al que era el bosque cerca del puente Alipio Ponce a recoger hojas para el curso de ciencias naturales. Inventamos el sandboarding alguna de las mañanas en que nos ibamos al cerro Sedapal, a veces podiamos ver gratis las carreras de motos. Antes de eso caminaba por los viñedos de esa zona, pudiendo comer todos los higos que quisiera porque crecian al pie del camino, y si metias un poco más la mano podias coger alguna manzana o tal vez un racimo de uvas. Mi vieja que vendia picarones me mandaba a traer todas las hojas de higo que se le antojaban para hacer su miel, sospecho que de ahi nació su fama de picaronera.... Habia una laguna, no sé, tal vez estoy delirando. Me iba con un amigo por las abandonadas casas de la PIP a practicar todas las patadas voladoras de Van Damme. A veces regresabamos con moretones en la cara.

Mi primer trabajo fue en el mercado Santa Rosa de Surquillo, los cazatalentos me llevaron luego a un restaurante de la Av. Fauccett en San Miguel, ahí conocí la verdadera comida criolla. En los veranos Punta Hermosa, Punta Negra o San Bartolo eran nuestros lugares favoritos, no existía Asia, al menos no como ahora. Alguna vez perdimos un balde de agua de manzana por enterrarla en las orillas del mar. Regresaba a mi casa con un balde lleno de muymuys, claro que nunca probe esas famosas sopas. Trabajé luego en las afueras del palacio de Justicia, luego me mude a la Victoria, cerca del parque Manco Capac en un lubricentro, que luego me llevo a Miraflores por la av. Ejercito, aquí fue mi primera borrachera, ni sé como llegue a mi casa.

Ingresé a San Marcos, en Pueblo Libre? tenia que tomar los carros que venia de Lurin, si, los marrones, en donde me peleé 5 años con los cobradores por el medio pasaje que no entiendo porque se llama asi si no es la mitad del pasaje adulto, solo es 20 centimos menos. Por eso las peleas. Trabajé un verano en el mercado de la Parada, en La Victoria, cargaba de todo y distribuiamos productos por todo Lima. El siguiente año trabajé de amanecida en una imprenta en Chorrillos, eso si fue feo. Tambien fui repartidor de sobres en San Isidro, Lince y Miraflores, o en donde sea que me mandaran. Alguna vez vendí biblias en iglesias del Callao o Santa Anita.

Mi primera explotacion laboral fue en Comas, pasando donde ahora es el Plaza Lima Norte, hicimos un bonito estudio de la cuenca del río Chillon, nunca me pagaron, tampoco habian dicho que lo harian. Mi primer levantamiento topografico lo hice en Puente Piedra. El segundo fue en la Molina, de un lado del cerro casas con piscinas y del otro lado casa de esteras. El tercero fue en Ventanilla, en la ciudad Pachacutec. Hice Catastro en San Juan de Miraflores y en algun lugar de San Martin de Porres. Fui a 5 Esquinas y Caja de Agua por algun curso.

Pasé algunas noches en la plaza de armas en una banca. Fui recurrentemente a La Hoyada de Pamplona en alguna epoca. Fuí muchas veces a San Martin por algun sentimiento, y a otros sitios mas. Fuí a San Juan de Lurigancho para despedirme. A veces caminaba desde la universidad hasta la av. Alfonso Ugarte. Estudié filosofía en la av Javier Prado. En el Hueco de la av. Abancay conocí a los Beatles. Compraba figuritas para mis albumes en Navarrete cerca de ahí. Descubrí el significado de la vida en algún tercer piso de Lima. Conocí la bajeza humana en La Victoria, aprendí a ser humano ahí mismo. Mis oidos conocieron la música en Villa el Salvador, pero la música me descubrió a mi en Surco.

No sé que pueda hacerme mas limeño que vivir en Lima........... tal vez trabajar en provincias......



domingo, 17 de enero de 2010

Reencuentrate con tus sueños

Salgo de mi casa apurado, pues estoy retrasado para el trabajo, algo que no es novedad en mi. Llego al paradero, en estas circunstancias tomo una combi para que me transporte las 4 cuadras que separan la oficina de mi casa. Pero en el paradero me encuentro con alguien, alguien a quien no veo hace mucho.

-Compositor? compo como estas hermano?
-Leito... que tal, que ha sido de tu vida?
-Pues aquí como me ves, ahora soy ingeniero y trabajo para el Estado
- Vaya, que cambio. Nunca pensé que darías tal giro
- Bueno, tampoco es un gran giro. A veces me acuerdo de ti.
- Si, lo imagino. Sigues teniendo tu guitarra??? esa vieja guitarra que comprastes por 40 lucas??
- Si claro, la tengo. Aunque ahora no le dedico mucho tiempo. Es que el trabajo...
- Lo entiendo, yo también a veces me acuerdo de ti, tenias mucho talento. Y dime has escrito algo ahora ultimo?
- No creo, hace años que no escribo nada, pero tengo muchas ideas en la cabeza, solo que el trabajo no me da tiempo...
- Ya veo, oye no quiero retrasarte mas, se que estas apurado.... cuidate hombre y espero que nos podamos juntar algún día y hacer algo...
- Claro, aunque ahora salgo de viaje y ....; bueno yo te aviso.
- Seguro, avisame recuerda que siempre estaré esperando....bye
- Bye

Compo se aleja paso a paso, tiene la mirada baja y el caminar pesado. Mientras dentro de mi crece la sensación de seguirlo y de olvidar el trabajo por un día, al menos por un día. Pero no, subo a la combi y me voy al trabajo.

Con una pertinencia sobrenatural, Frecuencia Latina ha dado en el clavo, sacando unas historietas similares a esta en donde muestra uno de los remordimientos mas grandes de la raza humana, el hecho de no seguir nuestros sueños. El hecho de no hacer lo que siempre quisistes hacer, o peor aún el hecho de olvidar lo que siempre querías.

No escribiría sobre esto si no fuera porque de esta parte a un tiempo atras, yo mismo empecé a cuestionarme sobre el rumbo que esta tomando mi vida. Es que siempre es bueno hacerse estos cuestionamientos. Y me preguntaba que hubiera sido si....
Y es que esas preguntas algunas veces te angustian, o te inquietan y creo que aún no es tarde para remediar ciertas cosas. Claro que no voy a dejar mi profesión por dedicarme de lleno a ese arte que desde siempre golpea mi corazon, pero puedo darle mas tiempo del que suelo hacerlo.

Gracias Frecuencia Latina por recordarnos que nunca es tarde para reencontrar nuestros sueños.