No recuerdo el año, tal vez el año 1999, no recuerdo el motivo, solo recuerdo que tenia aquel disco pirata entre mis manos, intensamente rojo, una mujer fumando me mirada. Louder than bombs. No sabía quienes eran, y tampoco recuerdo si ya había escuchado algunas de sus canciones, creo que había leído que Radiohead había sido influenciado por ellos, y tal vez por eso me interesaban. Pensé bastante antes de gastar aquellos pocos soles, había que elegir bien. Instantes después dejé la Galería Brasil con el disco entre mis manos esperando que haya sido una buena compra.
Era tarde, muy de noche, mi madre y yo veíamos televisión desde su cama, la única que teníamos, a blanco y negro ventajosamente instalada en su cuarto. Canal 7, Pedro Cornejo aparecía con su calma contagiosa, hablando como profesor universitario, tratando de educar a la gente. Le iba a dedicar su programa a ellos. No recuerdo si esto pasó antes o después de haber comprado aquel CD, tal vez antes, sino no me hubiera dormido mirándolos.
No recuerdo qué, ni tampoco porqué, solo recuerdo la angustia, la vergüenza, el sentimiento de culpa, el miedo, la insatisfacción que estaba sintiendo, había un fondo musical que adornaba todo justamente con esa angustia, era muy intenso, quería que no fuera real y no lo era. Desperté sudando y agitado, muy asustado, todos dormían, y solo el televisor iluminaba la habitación, en él la ultima canción sonaba, y ese sonido aún me provocaba aquella sensación, mucho miedo, no sé a qué, angustia no se porqué, como si hubiera podido captar la esencia de cada canción mientras dormía. Que cosas extrañas no suceden en mis sueños. Ahora recuerdo que fue por esto que compre aquel disco.
Fue él único disco que tuve de ellos por muchos años, siempre lo escuchaba, había algo de especial en aquella música, había algo que te transmitía, algo muy concreto pero indescifrable, alma a alma, es como estar tu y el cantante frente a frente. No sé porque cierta música, ciertos grupos son importantes en la vida de una persona, pero es como si de alguna manera los conocieras desde siempre, estuvieron ahí en gran parte de tu vida, fungiendo de marco musical de cada acto que dábamos. The Smiths, con ese álbum fueron algo infaltable en mi vida, y poco a poco sin sospecharlo fueron calando muy hondo.
La primera canción que resonó en mi vida fue "Heaven knows I'm miserable now" tal vez por su titulo como siempre tan "a pelo", tan acorde en cualquier año, cualquier época de mi vida. O por su melodía tan tranquila y aquietante, era triste pero sin llegar a los extremos "radiohedianos", tenia una pizca de esperanza, tal vez por eso.
Luego Half a person, Panic, Back to old house, This night has opened my eyes por mencionar solo algunas hicieron su trabajo, cincelandome, formandome. Canciones que moldean tu vida, sin ni siquiera saber de lo que hablan. Basta que entiendas una o dos palabras para crear uno mismo el resto de la historia, de tu historia. Mención aparte merece Please, Let me get what i want, un himno.
Tampoco sé, en que momento obtuve otros álbumes de la banda, de pronto ya tenía toda su discografía en mi PC, puedo presumir que fue cuando tuve banda ancha en mi casa, tal vez 2006. Nuevamente canciones como This charming man, How soon is now, Still ill y Bigmouth strikes again continuaban inseminando aquella dosis necesaria de lucidez para enfrentar la vida. Nuevamente merece mención aparte There is a light that never goes out, aquella mágica canción que conocí primero a través de Duncan Dhu y su versión Aquella luz nunca se apagará. Naturalmente otro himno.
Cuando me enteré que venía a Perú fue algo surrealista, "estaré soñando?" recuerdo habérmelo dicho varias veces. Realmente fue algo increíble y aún ahora (algunas semanas después) no me lo creo. Debo reconocer que hasta entonces no me había percatado, tal vez no conscientemente, de la carrera en solitario que siguió el vocalista, un tal Morrisey si no mal no recuerdo. Empecé entonces a escuchar sus canciones en solitario, sobretodo su probable setlist en Lima, y mejor aún empece a leer sus "lyrics". Desde que empece a leer sus letras, entendí explicitamente algo que ya sabía implicitamente, lo que transmite Morrisey es la verdad de una vida de una manera tan simple y directa que esta impregnada en su música, algo realmente verdadero, algo que toca el alma y la pone en la perspectiva correcta. Poesía pura.



No hay comentarios:
Publicar un comentario